sábado, 24 de octubre de 2009

Rumor de alas


"...Así de fascinante ver que se nos va un sueñoen busca de quién sabe qué puerto, qué ventana
de qué otra memoria oscura o deslumbrante,
de alguien que está esperando cuando el día se muere..."


Raúl González Tuñón


A veces llueve ceniza sobre los pedregales del sueño. Por eso pinta de azul los ocres del otoño; se extasía contemplando el declive de la tarde, y le crecen los ojos buscando un pájaro huérfano que anide en ella. 




miércoles, 14 de octubre de 2009

Sin pulso

Los recientes acontecimientos derivados del caso Gürtel han dejado sin pulso al PP. Nunca antes como ahora, y han tenido momentos más que memorables, se han evidenciado más esperpénticos y estólidos. Por más que han intentado esconder la porquería, por más que han justificado lo injustificable y han echado balones fuera con el cinismo y la altanería que los caracteriza, al fin van cayendo las máscaras. Y lo mejor de todo, la lucha fratricida interna con sus contradicciones, su controvertido liderazgo, la insubordinación y el sospechoso caudillaje de algunos, ponen las cosas en su sitio: no es posible que aspiren a gobernar un país quienes carecen de ideas constructivas y de ciertos principios democráticos.


Ahora no caben componendas ni lavados de imagen con foto de familia estilo Barberá porque es más que seguro que ni ellos mismos soportan el hedor que desprenden. Quizá por eso, Rajoy se esconde detrás de Dolores de Cospedal, quien obedientemente afronta y para los golpes que debiera afrontar él mismo en justa correspondencia con la responsabilidad del cargo que ocupa y la gravedad de los hechos. Pues no, el que no ha cesado de pedir cuentas al gobierno y extorsionar siempre que le ha venido en gana la gestión y viabilidad de las propuestas del gabinete, o de acusar con total impunidad a ministros, policía o jueces, no tiene nada que decir sobre las mentiras, la deshonestidad, el nepotismo, el dogmatismo y la corrupción que reina por doquier en su propia casa.


Siempre he creído que el primer mandamiento del PP se podría formular como: "no reconocerás los errores propios en vano", y a eso se atiene el gran líder. Porque hasta ahora, su cumplimiento, le ha servido a él y a los suyos. Al parecer está dispuesto a guardar el rebaño hasta donde las circunstancias, las leyes y la sociedad se lo permitan. Será por eso que Camps sigue en su puesto, a pesar de que es un cadáver político de más calado que el patético Costa y que, por otra parte, a estas alturas no dice más que incongruencias como se ha puesto hoy de manifiesto en el Parlament.


Con todo este caos protagonizado por el PP hemos dejado a un lado el mérito que supone que Zapatero haya conseguido llegar a Washington a sentarse junto a Obama en la Casa Blanca. Representa un gran paso para nuestro país recuperar la dignidad que tan impunemente perdimos con los gobiernos del PP y la megalomanía de Aznar.


¡Que ardan de una vez los corruptos y se volatilicen en minúsculas partículas hasta la invisibilidad! Y que la ciudadanía recupere los latidos que una vez la empujaron a luchar por una sociedad más justa y progresista.