
Recientemente se han producido varios casos en nuestro país (Ceuta, Girona) que han abierto de nuevo la polémica en cuanto a llevar el hiyab en los centros de enseñanza. Para occidente representa el símbolo de la discriminación y sometimiento de la mujer.
¿Cómo conciliar el espíritu democrático que sustenta la igualdad de derechos y la libertad de culto con la ostentación pública de un símbolo que representa la dominación de la mujer? El asunto no es fácil de elucidar, sobre todo, teniendo en cuenta que no hay precedentes jurídicos que posibiliten la aplicación de leyes que se puedan considerar justas para ambas partes.
A mi entender, la dificultad para resolver el problema radica, fundamentalmente, en que la cultura islámica no diferencia religión de estado, ambos asuntos tienen una misma raíz: los temas de estado están tan imbricados en la cuestión religiosa como viceversa. De esta manera, cualquier acercamiento estrictamente jurídico, deja al descubierto de manera insoluble la cuestión ética.
A mi entender, la dificultad para resolver el problema radica, fundamentalmente, en que la cultura islámica no diferencia religión de estado, ambos asuntos tienen una misma raíz: los temas de estado están tan imbricados en la cuestión religiosa como viceversa. De esta manera, cualquier acercamiento estrictamente jurídico, deja al descubierto de manera insoluble la cuestión ética.
Nos queda un arduo camino por recorrer para ajustar la realidad actual. La cuestión es que el tiempo apremia y, por el momento, estamos dando palos de ciego. De lo que sí estoy segura es de que, bajo ningún concepto, podemos aplicar la intolerancia o la xenofobia.
Os invito a ver el siguiente corto de Xavi Sala, que es de lo más idóneo para la reflexión sobre este tema.
1 comentario:
¿ Un post un poco " a la gallega"?
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